Si en algún momento has estado en la cima de una montaña nevada, probablemente hayas visto pasar a alguien con una tabla de manera extraña: una nariz muy ancha, una cola corta con apariencia de "V" y una postura que recuerda más a las playas de Hawái que a los X-Games.
A fácil vista, podrías meditar que es un snowboard común, pero lo que tienes frente a ti es una tabla de snowsurf.
Aunque ambos deportes consisten en escurrirse sobre nieve con una tabla bajo los pies, la filosofía, la técnica y el aparato son increíblemente distintas. En este post, te enseñamos las primordiales diferencias entre el snowboard clásico y el snowsurf.
1. La forma (Shape): El diseño lo es todo
La diferencia más obvia está en la silueta de la tabla.
- Snowboard: La mayoría son tablas Twin Tip (simétricas). Esto significa que la parte delantera y trasera son iguales, lo que deja ir en "switch" (de espaldas) de manera fácil, perfecto para el freestyle y el park.
- Snowsurf: Son tablas direccionales. Tienen un "nose" (nariz) anchísimo y largo para flotar en la nieve polvo, y un "tail" (cola) corto, de manera frecuente con forma de cola de golondrina (swallowtail). No están diseñadas para ir hacia atrás, sino más bien para "surfear" la montaña hacia adelante.
2. El Terreno: ¿Park o Powder?
El hábitat natural de cada tabla define su carácter.
- Snowboard: Es el todoterreno. Funciona en pistas pisadas, en el hielo, en el snowpark saltando barandillas y, evidentemente, en nieve virgen. Es una herramienta de precisión y versatilidad.
- Snowsurf: Su reino es la nieve polvo (powder) y las pistas con pendientes suaves donde se puede "carvear" (hacer giros profundos sobre los cantos). El propósito no es saltar o llevar a cabo piruetas, sino buscar la fluidez y trazar líneas elegantes, tal y como si estuvieses bajando una ola sin limites.
3. La técnica y el "Feeling"
Aquí es donde reside la verdadera magia de la distinción.
- Snowboard: Se fundamenta mucho en el control de los cantos, la potencia de las piernas para absorber impactos y la reactividad. Es un estilo mucho más atlético y, de manera frecuente, agresivo.
- Snowsurf: Hablamos de fluidez. El peso se desplaza considerablemente más hacia la pierna trasera a fin de que la nariz flote. Los giros son más largos, suaves y conectados. En vez de "pegar" la nieve, te deslizas sobre ella rítmicamente. Es una experiencia más zen y sensorial.
4. Las Fijaciones (¿Con o sin ellas?)
Este es un punto de confusión común. Debemos distinguir entre dos conceptos:
- Snowsurf: Se emplean tablas con formas inspiradas en el tablas de snowboard surf, pero llevan fijaciones normales de snowboard.
- Powsurf: Esta es la expresión máxima del surf de nieve. Son tablas que no tienen fijaciones. El pie va suelto sobre una superficie antideslizante, exactamente igual que en una tabla de surf de mar o un skate. ¡Es el reto definitivo de equilibrio!
5. ¿Cuál es para ti?
- Escoge Snowboard si: Quieres utilidad, te gusta la agilidad, quieres estudiar trucos en el park o necesitas una tabla que responda bien en cualquier condición de nieve (incluyendo la nieve dura).
- Escoge Snowsurf si: Buscas una sensación nueva, eres un apasionado del "soul riding", disfrutas de los días de nieve profunda de una manera más relajada y quieres emular los movimientos del surf tradicional en la montaña.
Conclusión
El snowboard nació de la rebeldía y el deseo de llevar el skate a la nieve, al paso que el snowsurf vuelve a las raíces: la búsqueda del giro especial y la conexión con el lote.
No es que una sea mejor que la otra; son herramientas distintas para disfrutar de la montaña de formas distintas. ¿Nuestra recomendación? Si ya controlas el snowboard, prueba una tabla de snowsurf en el próximo día de nieve polvo. Te prometemos que cambiará tu forma de ver la montaña para siempre.
Y tú, ¿eres más de trucos o de fluidez? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!
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